29.1.07

De Abandoned Blogs y Blog Resurrection

Algo así tipo Alien Resurrection…
Noo! Otra vez nooo!!
Ja! Ustedes creían que ya se libraban de mí??

Bueno, estamos todos renovados. Aprovechando la inesperada (al menos para mí) y brillante unión de Blogger y Google, creo que quien más quien menos aprovechó para darle un nuevo look a su blogcito tan querido. Yo personalmente me limité a peluquearlo, porque en el fondo soy tradicionalista y me encanta esta plantilla verde brillante… Cortar algunos vínculos inútiles, dejar atrás algunas etapas con ellos, y agregar otros nuevos, de cara a nacientes proyectos. Cambios mínimos, como pueden ver, pero profundos, aunque de su profundidad quizás solo yo conozca. Me alegra dar la bienvenida a nuevos amigos, a otros más antiguos pero renovados y también conservar a los viejos así como aprendí a quererlos. Que cada uno se ponga el sayo que mejor le quede. Lo cierto es que me alegra que sigan ahí, todos en la barra lateral por lo menos, aunque no nos encontremos tan seguido y el tiempo y la edad empiecen a hacer de nosotros lo que se les da a ellos la gana.

Fue un período de largo alejamiento el mío y no creo que a nadie le importe tanto saber las causas, que son al final de cuentas, las mismas que aquejan -creo- a la mayoría de los seres humanos que comparten similares inquietudes artísticas, espirituales y demás etcéteras. La vida no espera y nos empuja a recorrer caminos que quizás no son los que deseábamos en nuestros sueños, pero son necesarios. Las dudas lo complican todo y se ve uno navegando a través de intermitentes períodos de alegría intercalada con una tristeza de complejo origen y el eterno martilleo de la pregunta siempre sin respuesta: ¿hacia dónde estamos yendo?

Uno nunca sabe en realidad, apenas se lo imagina, hace planes. Algunos se cumplen, otros se van postergando hasta finalmente morir un día o quizás resistir como una pequeña llamita con la fuerza necesaria para recordarnos que hay algo más en lo cual podemos consumir nuestros días. Algo más. También surgen nuevos planes y uno encuentra la forma de adaptarse a ellos, porque esa es la clave de la evolución, ya lo dijeron hasta el cansancio los científicos.

Hoy, debo confesar que estoy contento. Estoy en el momento de alegría de mi ciclotímico andar de los últimos tiempos. Mañana quizás me levante de un humor terrible a las 7 de la mañana, pero hoy es hoy y vale la pena convertirlo en un buen post. Procede mi alegría de algunos sucesos que, como luces de emergencia encendidas en el medio de la noche, me señalaron por dónde va el sendero que es el mío. Y me recordaron que tengo la fuerza y la capacidad para recorrerlo. O quizás me hicieron descubrirlo, porque el día en que uno pierde la confianza, olvida. Y lo que era certeza se convierte en un oscuro mito de cuya existencia dudamos con toda nuestra convicción. Paradojas en fin, no por eso menos reales.

Lo cierto es que hoy estoy aquí, probablemente hablando sólo con el viento de la web (?), porque mis amigos están por ahí, viviendo sus propias vidas, volviéndose viejos como yo y eso me alegra. Me alegra que estén librando sus propias batallas, descubriendo sus propios senderos, cometiendo sus propios errores y celebrando sus propios aciertos, porque eso es, a fin de cuentas, estar vivo. Y también porque el hecho de que sean mis amigos no los compromete a tener que dejar obligatoriamente un post en este espacio. Me basta con ser uno más de sus recuerdos, así como ellos ya se han asegurado un lugar en los míos.

Lo cierto es que hoy estoy y me alegra estar.
Hoy estoy y no me voy… Todavía, por lo menos.

Saludos Felinos.
Acho.



PD: En serio les digo que no fumé ni tomé nada raro… =/ Por si se hacen la pregunta…

26.12.06

Felices Fiestas

FELICES FIESTAS para todos
Un ABRAZO de su amigo
El TIGRE BLANCO



Pórtense mal y pásenla bien...

27.10.06

Las llanuras de Fuego y Ceniza

“¡Mal momento!” repetía el Extraño, totalmente obsesivo-compulsivo. “¡Elegiste un pésimo momento para partir!” Yo seguí armando mi escuálida mochila con algunas de las cosas que llevaría al famosísimo viaje sin prestarle mucha atención. Para él, yo todo lo hacía mal, así que ya ni me interesaba averiguar por qué se quejaba esta vez.

“¿Te das cuenta de la situación en que nos pones?” continuó. Hastiado, pregunté qué rayos le pasaba ahora. “Elegiste el peor momento para iniciar este viaje”. Creo que le ladré un “¿por qué?”. Me dijo que yo estaba a punto de empezar otra cosa: los espantosos exámenes finales de la universidad. Claro, bastante consciente estaba yo de ello. Pero no terminaba de comprender qué importancia podía tener eso para el mundo surrealista en el cual nos encontrábamos el Extraño y yo. Máximo, me robaría un poco (muuucho) de tiempo para dedicarle al viaje.

“Una vez que el viaje se inicia, este mundo y el otro se conectan de un modo inquebrantable. Lo que te suceda en el Otromundo se reflejará aquí, y quizás viceversa, lo que es todavía más peligroso. En el Otromundo atravesarás tu momento más difícil del año. Eso aquí será como atravesar ardientes llanuras de Fuego y Ceniza, sin horizontes de esperanza por delante, por muchos días. Ten cuidado futuro héroe, no te pierdas en alguno de los dos caminos, podrías perderte irremediablemente en el otro. Sobre todo cuida de no perderte en el Otromundo, que si lo haces, ni yo podré salvarte”

Paré de acomodar las cosas por un rato y me dejé caer en un sofá cubierto por una empolvada sábana gris, como la mayoría de los muebles de La Casa. Reflexioné sobre sus palabras: cada fin de año se vuelve tétrico para mí. Cierto que soy un alumno bastante decente, pero cada año, los exámenes son mi prueba de fuego. Siempre creo que no llego, pero al final, con la ayuda de un ángel guardián termino alcanzando. El final suele ser feliz, pero el nudo de la historia es siempre un caos. Mi carrera no me convence del todo, no quiero ejercer, no quiero litigar en este edificio de perdición (de la cordura) que es el tribunal. No estoy de acuerdo con los métodos de enseñanza de la universidad (memorizar códigos y leyes… ¿se les ocurre algo más mediocre?) y estudiar me resulta una tortura china (aún cuando esté consciente de cuán afortunado soy por estar en el 1% de la población que accede a la educación terciaria). Y me desespero por rendir todas las materias en la primera oportunidad para después tener vacaciones en paz, porque estudiar en verano se me figura el círculo más profundo del infierno de Dante. Y este año, al estrechísimo período de tiempo en que acomodamos (mal) nuestras materias se suma un desafío más: ya trabajo, ya soy un ciudadano productivo. O sea que tendré menos tiempo todavía.

Para empeorar, mis últimos parciales fueron un fiasco. Por vergüenza, uno no debería presentarse así de mal preparado. Pero parece que me olvidé la vergüenza y el ánimo para estudiar en alguno de los cursos inferiores.

Me levanté del sofá y observé mi leve equipaje, con las manos en la cintura. Dejé escapar un bufido y cruzamos mirada con el Extraño. “¿Esperamos un poco para partir?” Hice un gesto negativo. Si yo quiero ser héroe un día, sólo me queda enfrentar las noches oscuras y sin sueños. Si él quiere ser maestro, tendrá que ayudarme a pasar este pseudo infierno.

“Sigamos armando los bolsos. Apenas terminemos, nos lanzamos a las llanuras de Fuego y Ceniza”, aseguré.

Creo que los dos quedamos satisfechos: tendríamos la oportunidad de ver de qué madera estaba hecho cada uno.

Saludos Felinos.
Y saludos del Extraño.




PS: La imagen la encontré cuando buscaba imágenes de guerra, para un trabajo de la universidad, en esta dirección: www.hondurasart.com/gallery/adrian/aaa. Todavía no tuve tiempo de investigar bien de qué se trata, pero me gustó y les doy el dato, por si quieren curiosear ustedes.
PS2: Si no nos ven mucho por acá, ya saben... Exámenes... Llanuras de fuego y cenizas...